viernes, 6 de mayo de 2016

Iniciando el camino- Relato y Prezi VIVIANACOLLOMB

La mañana comenzaba como cualquier otro día, pero no era un día más. Esa madrugada de febrero marcaba mi inicio en el Nivel Secundario. Como maestra de Primaria estaba acostumbrada a reuniones institucionales, encuentro con padres, trato con directivos, pero sabía que esta vez sería todo diferente. Llegué a la escuela, la misma donde había cursado mis estudios, con el cuerpo temblando de anticipación. Caminé por los pasillos, tan conocidos y a la vez tan extraños, e ingresé al aula. Los chicos que estaban allí, inmediatamente dirigieron su mirada escrutadora hacia mí y cesaron las conversaciones. El frío recorría mi espalda mientras me dirigía como flotando al escritorio. Giré hacia los alumnos y vi en sus ojos reflejada una sensación que parecía similar a la mía. La situación era de evaluación; debía tomarles el examen de febrero teniendo como base los pocos datos extraídos del programa. No hubo charlas con otros profesores, no hubo una guía; solo ellos y yo, y un frío programa de examen. Después de entregar las consignas comencé a recorrer los bancos para responder cualquier interrogante y me encontré con un tímido cuestionamiento sobre lo que no había sido dado el año anterior. Ante este primer reclamo, la posterior es imaginable. Siempre me llamó la atención esa actitud de los estudiantes de esperar a que un compañero exprese una queja para arremeter con las propias. Realmente no sabía qué hacer. Por un lado, no era justo evaluar temas no dados por el anterior profesor. La duda surgía por el hecho de que los temas que los alumnos reclamaban estaban en el programa de examen. Sé que muchos docentes damos por sabidos algunos temas que solo hemos nombrado ante la exigencia de terminar una planificación. La consigna es dar todo, sin prestar atención a si hay un verdadero aprendizaje. Pero también sé que los alumnos siempre niegan haber trabajado ciertos contenidos. No quería ser injusta con los estudiantes pero tampoco quería que manejen a su antojo lo que les tenía que tomar, así que opté por una opción intermedia que consistió en evaluar con mucha profundidad los temas que reconocían haber trabajado. Algunos alumnos aprobaron, otros desaprobaron. Me fui de allí con un sentimiento amargo. Aprendí, porque los docentes somos quienes más aprendemos, que la improvisación, la falta de responsabilidad, el aparentar son mucho más importantes para algunos profesores que el hecho que sus alumnos aprendan realmente y que puedan seguir su trayectoria. En ese tiempo, la escuela secundaria aún no era obligatoria. Siempre me quedó la duda, ¿y si alguno de los alumnos desaprobados decidió abandonar la escuela ante la repitencia?, ¿por qué ese profesor no se tomó unos minutos para hablar con sus suplente, aunque sea telefónicamente, para no perjudicar a sus alumnos?, ¿qué podría haber hecho diferente?

jueves, 5 de mayo de 2016

SELFIE DELECTORES

MI PREZI: SELFIE DE LECTORES
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EL TESORO DE LAS TIZAS DE COLORES Una trayectoria de formación

Mi encuentro con el mundo de la tizas, se produjo cuando tenía cuatros años y mi hermano trajo de la escuela pedacitos de muchos colores que para mí fueron pequeños tesoros. Mi primer pizarrón fue el piso de portland de la cocina.

La primaria fue una época de delantal blanco, donde la disciplina se marcaba con un puntero para el que osaba realizar actos indebidos como tirar tizas, hacer avioncitos de papel, charlar en clase, rayar el pupitre o escribir con la mano izquierda. Aun mantengo las imágenes de los pupitres de madera, el tintero, las lapiceras con pluma cucharita, el pizarrón negro con las tizas de colores, los gritos estridentes de alguna maestra, los recreos, la galleta que nos daban, el arriar o izar la bandera, la canción Aurora, el patio de tierra con muchos árboles.

Me gustaban los deberes, los dictados, las competencias de búsquedas con diccionarios, las redacciones.
La escuela me encantaba y me iba muy bien. Desde los comienzos me interesó muchísimo la lectura, Leía todo lo que llegaba a mis manos, fotonovelas, Billiken, historietas, etc... Mis otras aficiones eran las novelas por radio, la música y el cine al que iba con mi abuela, desde los tres años.

Finalizado el primario, la elección del colegio secundario estuvo signada por la salida laboral y ser perito mercantil me aseguraría tener trabajo. Bajo un régimen marcado por la disciplina, el colegio era estatal, estricto en cuanto al comportamiento y la vestimenta y las medidas correctivas eran las amonestaciones que junto con las inasistencias, producían la expulsión del establecimiento. En cuanto al estudio, la memorización predominaba sobre el razonamiento. En ese tiempo, acentué mi afición por la lectura y por la televisión, que reemplazó al cine y a la radio de mi infancia.

Posteriormente, la universidad implicó la salida del núcleo familiar y el enfrentar una vida sola, en una ciudad que no conocía. Sin embargo fue una de las etapas más enriquecedoras de mi vida. La finalización de la carrera de agronomía, me trajo nuevamente a mi terruño.

Si bien comencé como docente en el nivel secundario, dejé para desarrollar mi profesión. Aparte de las actividades técnicas, he dictado cursos a productores agropecuarios, a hijos y esposas de productores, a otros colegas, a microemprendedores y a público en general, pero todos dentro de la temática agronómica. Al mismo tiempo, nunca he dejado de capacitarme. Para mi el aprendizaje ha sido continuo, formal a través de la Tecnicatura, Especialización y Magíster e informal a través de jornadas de campo, adiestramientos en laboratorios, trabajos a campo, cursos virtuales, etc.

Además he ampliado mi actividad y soy docente del Nivel Superior, permitiéndome cursar el Tramo Profesional, para remediar las falencias en didáctica y pedagogía, principalmente. He encontrado que el alumno de terciario es un adulto que estudia por decisión propia, buscando formarse para un futuro que le permita insertarse en el ambiente laboral o simplemente capacitarse. En clase trato de incentivar un buen ambiente (se permite el mate) y después de una “catarsis” se hace una presentación del tema y en la puesta en común, intento rescatar las experiencias personales, estimulando a los introvertidos y frenando el ímpetu de los extrovertidos. Considero importantísimo lograr una buena escritura y expresión oral.

Para finalizar, haciendo este recorrido, miro hacia atrás y recuerdo con ternura ese hallazgo del tesoro de tizas de colores y agradezco por ello.

Marta Reneé Borda


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martes, 3 de mayo de 2016

Prezi: Iniciando el camino- Viviana Collomb

Relato: Iniciando el camino- Viviana Collomb

La mañana comenzaba como cualquier otro día, pero no era un día más. Esa madrugada de febrero marcaba mi inicio en el Nivel Secundario. Como maestra de Primaria estaba acostumbrada a reuniones institucionales, encuentro con padres, trato con directivos, pero sabía que esta vez sería todo diferente. Llegué a la escuela, la misma donde había cursado mis estudios, con el cuerpo temblando de anticipación. Caminé por los pasillos, tan conocidos y a la vez tan extraños, e ingresé al aula. Los chicos que estaban allí, inmediatamente dirigieron su mirada escrutadora hacia mí y cesaron las conversaciones. El frío recorría mi espalda mientras me dirigía como flotando al escritorio. Giré hacia los alumnos y vi en sus ojos reflejada una sensación que parecía similar a la mía. La situación era de evaluación; debía tomarles el examen de febrero teniendo como base los pocos datos extraídos del programa. No hubo charlas con otros profesores, no hubo una guía; solo ellos y yo, y un frío programa de examen. Después de entregar las consignas comencé a recorrer los bancos para responder cualquier interrogante y me encontré con un tímido cuestionamiento sobre lo que no había sido dado el año anterior. Ante este primer reclamo, la AVALANCHA posterior es imaginable. Siempre me llamó la atención esa actitud de los estudiantes de esperar a que un compañero exprese una queja para arremeter con las propias. Realmente no sabía qué hacer. Por un lado, no era justo evaluar temas no dados por el anterior profesor. La duda surgía por el hecho de que los temas que los alumnos reclamaban estaban en el programa de examen. Sé que muchos docentes damos por sabidos algunos temas que solo hemos nombrado ante la exigencia de terminar una planificación. La consigna es dar todo, sin prestar atención a si hay un verdadero aprendizaje. Pero también sé que los alumnos siempre niegan haber trabajado ciertos contenidos. No quería ser injusta con los estudiantes pero tampoco quería que manejen a su antojo lo que les tenía que tomar, así que opté por una opción intermedia que consistió en evaluar con mucha profundidad los temas que reconocían haber trabajado. Algunos alumnos aprobaron, otros desaprobaron. Me fui de allí con un sentimiento amargo. Aprendí, porque los docentes somos quienes más aprendemos, que la improvisación, la falta de responsabilidad, el aparentar son mucho más importantes para algunos profesores que el hecho que sus alumnos aprendan realmente y que puedan seguir su trayectoria. En ese tiempo, la escuela secundaria aún no era obligatoria. Siempre me quedó la duda, ¿y si alguno de los alumnos desaprobados decidió abandonar la escuela ante la repitencia?, ¿por qué ese profesor no se tomó unos minutos para hablar con sus suplente, aunque sea telefónicamente, para no perjudicar a sus alumnos?, ¿qué podría haber hecho diferente?

domingo, 1 de mayo de 2016

LA TAREA DE PUBLICAR EN EL NIVEL SUPERIOR
Marta Renée Borda

Publicar  no es una tarea sencilla hay que tener el hábito de la escritura y motivacion. Se deben desarrollar destrezas que permitan la lectura, la escritura, la re-escritura y el ordenamiento de los pensamientos.

¿Por qué es importante publicar? Porque favorece el desarrollo personal y profesional y porque seria importantísimo  que el nivel superior cuente con sus propias publicaciones provenientes de docentes y alumnos.

En cuanto al docente, esta tarea exigiría tiempo extra-clase y en la actualidad existe lo que Birgin denomina “el pluriempleo, dado por trabajo en más de una institución educativa y/o en otras ocupaciones remuneradas y también no remuneradas”.

Bongiorno y Suñez establecen que “la idea de trabajar la escritura académica tiene dos aristas: la propia escritura como docentes y cómo promover la escritura en nuestros alumnos.

Algunos autores coinciden en que hay que preservar las narrativas pedagógicas, ya que las escuelas están cargadas de historias y los docentes son los autores y actores de esos relatos.

“La documentación narrativa de las propias experiencias escolares por parte de los docentes sirven  para enseñarnos a interpretar el mundo escolar desde el punto de vista de sus protagonistas, para acercar esa perspectiva a los trayectos de formación docente y para elaborar estrategias de investigación pedagógica que consoliden y constituyan progresivamente a las instituciones formadoras de docentes en centros de documentación y desarrollo pedagógicos”. (Vallote, 2005)

En cuanto al alumno del nivel superior se da por hecho que puede producir textos académicos, sin pensar que es una habilidad que se debe desarrollar.
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Para promover esta destreza habría que generar espacios de escritura y lectura académica, fomentando y valorando la utilización de las propias producciones del alumno  Se trata de recuperar según Litwin: “los saberes previos construidos en otras materias o recorridos formativos”.

Los alumnos de nivel superior a medida que leen obras de diversos autores pueden intercambiar ideas; realizar síntesis; formular preguntas; elaborar conclusiones, esquemas; identificar palabras clave y confeccionar fichas. Al mismo tiempo van incorporando el lenguaje específico y aprende los modos de pensar de la comunidad profesional a la que pertenecerá, siendo vital para el ejercicio laboral futuro

En cuanto a la elección de los textos están los de exposición teórica que describen situaciones, exponen ideas, relatan investigaciones o procesos. Ademas están los relatos de experiencias, las crónicas, las historias de vida, los registros de clases y también los relatos literarios o periodísticos, muy empleados en la formación.

Por otra parte es innegable la importancia del aprendizaje de la escritura de textos académicos. Dentro de estos se encuentran: el texto explicativo que propone informar, el  argumentativo que propone persuadir y el narrativo que produce conocimiento, vivencia e interpretación.

Cabe aclarar que la escritura sobre la práctica, propia o ajena, es otra habilidad indispensable en la formación de un profesional dispuesto a seguir aprendiendo de manera autónoma. 

A modo de conclusión, podría decir que escribir y finalmente publicar hace al historial y trascendencia del alumno, del docente y en definitiva, de la institución educativa.



 BIBLIOGRAFIA

Birgin. El trabajo de enseñar. Entre la vocación y el mercado: las nuevas reglas de juego. Flacso. 1999.

Bongiorno, M.C. Soñez, R.L. Tarea: “Escribir”. Estrategias para trabajar la escritura académica en nivel superior

Estrategias de enseñanza para el trabajo grupal en la educación superior (mímeo)

Freire, P. La importancia del acto de leer. Congreso Brasileño de Lectura. Campinas. Sao Paulo. 1981.

Litwin, E. Las configuraciones didácticas. Buenos Aires. Paidós.1997.

Vallote, M. G. La documentación narrativa de experiencias pedagógicas. Una estrategia para la formación de docentes. Buenos Aires. 2005.







La enseñanza pensada desde las trayectorias de nuestros estudiantes


La enseñanza pensada desde las trayectorias de nuestros estudiantes
Algunos especialistas en proyectos aseguran que teniendo bien identificado el problema se tiene la mitad de la solución, lo que quedó entonces, es comenzar a “empatizar” con los dispositivos de abordaje, no de solución, entendiendo a la institución como un entramado de situaciones en constante movimiento.
            Estos dispositivos abordados en nuestra institución son entendidos bajo la concepción de trayectorias formativas, bloque 4, Componente 1 del Programa Nacional de Formación Permanente “Nuestra escuela”, pensados como recorridos que se transitan “en situación” en nuestro instituto. Desde este enfoque, "nada está hecho o trazado sino todo lo contrario se va reconstruyendo y acomodando de acuerdo a esos itinerarios" (Nicastro, Greco, 2009) y, responden al proyecto de cada estudiante, futuro maestro o profesor.   

            Es oportuno  indicar que tal como sucede en la experiencia puesta en valor para comenzar esta actividad, los alumnos de este instituto fueron productores de sus propios contenidos, (Maguregui 2011), desarrollando capacidades vinculadas a la oralidad, lectura y escritura. Considero que pensar en estas configuraciones promovió la creación de espacios, que quizás siempre estuvieron presentes pero no fueron aprovechados con este fin, destaco también, el impacto de nuestra propuesta como un motivo para ir un poco más allá, quizás recuperar la dimensión artesanal de enseñar aludiendo a nuestra principal función… trabajar con textos, palabra que tiene como significado en latín trenzar, entrelazar, tejer….